El consumo de los edificios supone el 40% del consumo de la energía final en
la Unión Europea.
La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera ha alcanzado un
nuevo hito en la historia de las mediciones científicas, una marca que certifica,
según los expertos, la realidad de un calentamiento global de consecuencias
impredecibles pero cada vez más preocupantes.
Esta semana, la presencia de CO2 en el aire llegó a las 400 partes pormillón de moléculas en los registros de la estación atmosférica Mauna Loa, en Hawai,
considerada el epicentro mundial para el estudio de los gases de efecto
invernadero desde que comenzó a operar en 1958.
Si no queremos dejarle a nuestros hijos un legado que avergüence
nuestra generación, es necesario tomar medidas al respecto. La situación es
preocupante, pero si nuestros hijos son educados para consumir la misma o más energía
que nosotros, la situación será irreversible.
En
nuestra mano está poner nuestro grano de arena para mejorar nuestro entorno de
manera ejemplarizante. Y aquí no hay excusas. No dependemos de los políticos,
sino de nosotros mismos.
En este contexto se publica en el BOE, el pasado 16 de abril, la nueva
legislación RD 235/2013, que pueden descargar aquí, que obliga a los
propietarios que quieran vender o alquilar su vivienda, local comercial o nave existentes,
a tener, desde el 1 de junio, un certificado de eficiencia que aporte
transparencia a la transferencia inmobiliaria entre propietario y cliente, y
establezca las medidas de mejora oportunas en cada inmueble para hacerlo más
sostenible.
El parque inmobiliario español lo necesita. Se estima que obtendrá
"bajas certificaciones". En concreto una media de E en una escala que
va entre A y G.
Pero fanta divulgación. Queremos aprovechar este post para denunciar lo que nos parece
"inexplicable": la falta de información por parte de las autoridades
nacionales y regionales, e incluso por parte de muchas inmobiliarias, sobre la
necesidad de obtener el certificado a 15 días vista de la entrada en vigor del
real decreto, teniendo en cuenta que los propietarios de viviendas en venta o
alquiler que en esa fecha no hayan obtenido el certificado, (cuyo importe para una
vivienda media puede oscilar entre 150 y 350 euros), se verán expuestos a multas de entre
3.000 y 600.000 euros.
Todavía resulta más desconcertante cuando, según el procedimiento
establecido, las comunidades autónomas deben crear un órgano regulador que
establecerá qué empresas están autorizadas para otorgar la certificación y
ejecutar las sanciones, que en Galicia será el INEGA, pero que actualmente no
dispone de un registro donde se puedan inscribir los certificados energéticos
obtenidos sobre edificaciones existentes.
En
nuestro caso, hemos realizado una primera charla en la Asociación de
Empresarios de Bergondo, cuya presentación pueden descargar aquí. Es una presentación amena que quizás pueda aclararles alguna duda.
Creemos
en un certificado de calidad que aporte valor al propietario y al cliente. Un certificado basado no sólo en el estudio de la situación actual del inmueble, sino en las
propuestas de mejora que podamos presentar.
Somos una ingeniería proyectista e
instaladora de energía para autoconsumo. Para asesorarse no pueden estar en mejores manos.
Si
quieren más información o tienen un piso, vivienda, nave o local a la venta o
en alquiler, no duden en contactar con nosotros en info@teuvento.com
Les
resolveremos cualquier duda sin compromiso.











